Préstamos rápidos

¿Para qué nos sirven los préstamos rápidos?

El préstamo rápido hoy en día es considerado como la respuesta a muchos inconvenientes económicos, sobre todo a deudas que tarde o temprano se terminan convirtiendo en montos impagables, lo cual hace que muchas personas tomen la decisión de solicitarlos para poder salir de compromisos lo más rápido que se pueda.

¿Cuántas veces hemos escuchado a personas a nuestro lado quejarse por las deudas que poseen? Esto es muy fácil de responder, porque es normal que nuestro bolsillo muchas veces se vea afectado por los distintos inconvenientes que a diario se presentan. Si hablamos de la utilidad que puede dársele a los préstamos rápidos, podemos encontrar respuestas muy variadas, por ejemplo: pagar una deuda, cerrar un negocio, inversión, arreglo de vivienda, arreglo de vehículo, estudios, familia, salud…

Son tantas las opciones que se pueden presentar que nos quedaríamos cortos al tratar de mencionarlas todas. Lo importante de solicitar un préstamo rápido,  es que puede convertirse en una ayuda o un respiro para salir de inconvenientes o imprevistos que se nos puedan presentar. Sin embargo no está demás mencionar que se debe administrar el dinero adecuadamente y sobre todo  ser muy cuidadosos porque el hecho de que una entidad te asigne una suma de dinero no quiere decir que saldrás de todas las deudas que adquiriste en largo tiempo.

Una comparación sencilla y real que podemos hacer es cuando por ejemplo quieres bajar de peso y necesitas deshacerte de esos kilos que te agobian y resulta que llevas años maltratando tu cuerpo con una mala alimentación, pero quieres perder todo lo que has ganado en años en tan solo una semana.  Con esto te queremos dar a entender, que no puedes resolver los problemas financieros que has ganado en años, pagándolo con un préstamo rápido.

Puedes estar presentando una gran inestabilidad económica, pero procura hacer un análisis de lo que realmente necesitas y si de verdad te ayudará un préstamo rápido a salir de algún compromiso en específico. Recuerda que en la vida no hay grandes problemas, muchas veces somos nosotros mismos los que nos ideamos ese concepto.  Existen conflictos, imprevistos que tal vez se pueden solucionar más rápido de lo que imaginas.

Hoy estamos aquí no solo para decirte la utilidad que puedes darle a un préstamo rápido, estamos también para darte recomendaciones y que en base a tus necesidades seas tú quien decida que hacer a partir de ahora.  Si de verdad estas urgido y sientes que solicitar este tipo de créditos te ayudará, pues apoyamos tu decisión pero si también te das cuenta el imprevisto que se te presentó tiene otra solución también aplaudimos tu decisión.

Sea cual sea el camino que tomes con respecto a adquirir un préstamo rápido, solo te recomendamos que actúes desde la responsabilidad, no hay nada mejor que actuar correctamente y que a partir de eso te ganes la confianza y la credibilidad de otros.

Hoy en día, destinamos a diario un buen porcentaje de nuestro dinero a gastos en compra de servicios y productos para satisfacer nuestras necesidades y deseos. Claro, en alguna que otra ocasión financiamos la compra con préstamos o créditos rápidos: lo que se conoce como préstamos o créditos al consumo.

Francamente, ¿no resulta tentador conseguir el dinero necesario al instante para pagarlo posteriormente en mensualidades asequibles? Además, la mayor parte de los comercios disponen ya de opciones de financiación propias o en colaboración con entidades financieras.

Ciertamente, asistimos a un bombardeo constante de “llévatelo a casa hoy y paga a la vuelta de las vacaciones”, “financiación a 12 meses en cómodos plazos”. Servicios o bienes que parecían inaccesibles se ponen tentadoramente al alcance de nuestras carteras.

Paradójicamente y por desgracia, el endeudamiento asfixiante que sufren muchos hogares se traduce en una devolución de cuotas no tan relajada como cabría parecer. Estos préstamos o créditos rápidos implican muchas veces unos tipos de interés superiores a los dos dígitos.

Si no controlamos este tipo de préstamos rápidos, podemos caer en un torbellino de endeudamiento excesivo del que nos costará salir airosos, a menos que recurramos a caros procesos de reunificación de deuda.

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Importancia de los préstamos rápidos

Si hablamos netamente del proceso de un crédito, nos referimos a esa transacción que ocurre entre dos partes, en donde una presta una suma de dinero para que la otra la devuelva en un plazo acordado y bajo las condiciones estipuladas. Normalmente se acepta este tipo de operación firmando un contrato, en donde el deudor queda comprometido a responder puntal y responsablemente con la suma de dinero que se le aprobó.

Un préstamo rápido, se refiere a esa misma transacción ya definida, sin embargo éste es un tipo de crédito que te permite resolver con mayor comodidad y en el menor tiempo posible los imprevistos que se puedan generar. A diferencia de un crédito tradicional, los intereses suelen ser un poco más elevados y la transacción mucho más rápida.

Una de las importancias de los préstamos rápidos, radica en que muchas personas pueden atender sus necesidades o sus problemas económicos en el menor tiempo posible, al igual que se pueden llevar a cabo negocios, proyectos o emprendimientos. Sin embargo es vital que para esto el solicitante esté capacitado para responder con la deuda sin necesidad de generar llamados de atención para poder pagar.

Las entidades bancarias de un tiempo para acá han ido implementado este estilo de negocios para también poder obtener beneficios económicos.  Aprobar un préstamo rápido también se convierte en rentabilidad para el banco mientras sus clientes cumplan a cabalidad con el contrato, y mientras se cumplan con los tiempos pautados, porque si el país padece de grandes porcentajes de inflación el dinero al pasar más tiempo se convierte en menos valor.

Existen en la actualidad distintos bancos que ofrecen préstamos rápidos a sus usuarios, a través de los distintos productos, tales como adelanto de nómina, avances de efectivos, extracréditos, entre otros. Pero al igual que ellos se han generado otras empresas particulares que viven de esto, y que solo se encargan de ofrecerles a las personas la adquisición del dinero que tanto necesita en poco tiempo y sin tanta documentación.

Para algunas personas resulta importante adquirir un préstamo rápido porque si les brindan las condiciones adecuadas, pueden sacarle mucho provecho a ésta transacción. En algún momento todos hemos necesitado de un crédito y eso no nos hace menos que nadie, en algún momento todos hemos asumidos deudas o hemos querido adquirir algún producto que deseamos comprar desde hace mucho tiempo y no lo podemos hacer solos. Entonces se puede decir que resulta en algunas ocasiones beneficioso solicitar un préstamo rápido porque podemos resolver situaciones personales, familiares o laborales en el menor tiempo posible.

Un préstamo rápido puede verse como una oportunidad cuando a pesar de no ayudarnos a solventar alguna situación de un todo, por lo menos permite la persona se siente un poco mas aliviada de ciertas preocupaciones y pueda poco a poco ir organizándose para no deber más de lo que puede ganar.  Trata de procurar que con el tiempo ésa deuda se convierta en una solución a largo plazo, sobre todo para tu tranquilidad.

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Flickr / Images_of_Money bajo licencia CC-by-2.0

Así que, antes de contratar uno de estos préstamos rápidos para financiar servicios o bienes de consumo, te recomiendo que tengas en cuenta los siguientes consejos:

  1. Analiza con calma si necesitas realmente obtener ese servicio o bien que quieres de manera inmediata. Sopesa también si endeudarse es realmente la mejor manera de financiar esa adquisición.
  2. Haz cuentas: mira tus ingresos, no solo tengas en cuenta su cuantía, es importante considerar la recurrencia y estabilidad de estos. Los gastos mensuales también deben sopesarse: hay que estar seguros de poder devolver el dinero prestado.
  3. Es muy importante que le proporciones datos reales y sinceros al agente financiero, ya que al final el pato lo pagarás tú. No se debe olvidar que te comprometes a satisfacer una serie de pagos, cuyo impago puede traerle la ruina, metiéndote en los ficheros de morosidad tipo ASNEF, EXPERIAN o RAI, y enfrentándose a agencias de recobro que no siempre actúan de la manera más amistosa.

¿Un préstamo rápido o uno tradicional?

Si deseas obtener dinero para adquirir, activos, bienes, ropa, viajes o lujos, nuestra primera recomendación es que te dirijas al banco de tu preferencia y solicites un crédito convencional porque ellos te ofrecen mayor tiempo para la cancelación del crédito a una tasa de interés inferior comparado con otros. Esto evidentemente permite que puedas utilizar el dinero en aquellas cosas que deseas y puedas cancelarlo en cómodas cuotas.

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Caso contrario si presentas una emergencia médica, algún compromiso urgente por cancelar, o un imprevisto que requiera solventar rápidamente, te sugerimos que solicites un préstamo rápido, porque éste te permitirá resolver de manera rápida aquella situación que se te presente y sin ser tan estrictos en cuanto al proceso.

Tanto los préstamos rápidos  como los créditos convencionales tienen el mismo fin, que es aprobar una suma de dinero para que lo destines en lo que necesites, sin embargo presentan algunas diferencias que repercutirán en la decisión que tomes. Una de características que presenta el crédito convencional, es que al tramitarlo ante la entidad bancaria requieres mayor cantidad de tiempo adicional a la cantidad de documentación que debes consignar.

En el caso de los préstamos rápidos el trámite suele ser breve aprobando la suma de dinero que el solicitante requiera sin tantos problemas. Adicional a eso la cantidad de documentos que se deben entregar suelen ser pocos comparados con los créditos convencionales en donde solicitan mayor cantidad de papeles para que te puedan aprobar la suma de dinero que ellos consideren conveniente.

La persona que decida elegir un préstamo rápido debe estar consciente que por la brevedad con la que son tramitados los intereses que se calculan en base al monto aprobado y el tiempo de cancelación suelen ser bastantes altos. Si de momento solo te interesa resolver el inconveniente que se te presento el préstamo rápido puede ser una buena opción porque si tanto tiempo ni tanto papeleo puedes adquirir lo que tanto necesitas.

Un crédito convencional cuando el cliente lo solicita también resulta beneficioso más si no existe algún tipo de apuros por adquirir el dinero o si la utilidad que se le dará no requiere de tanta urgencia. Suele ser positivo también cuando el solicitante no está dispuesto a cancelar una suma de dinero exagerada por los intereses generados.

La mayoría de las veces al solicitar un crédito convencional las personas se dirigen a la entidad bancaria y lo solicitan de manera presencial lo que puede brindarle mayor seguridad al solicitante, consigna los documentos requeridos y espera una cantidad de días para recibir respuestas de la entidad crediticia.

En el caso de los préstamos rápidos, la manera de adquirirlo puede ser más sencilla porque desde la comodidad de tu hogar o tan solo haciendo clic al visitar las páginas web puedes comenzar a tramitarlo.  Al solicitar un préstamo rápido es importante que se evalúe lo que allí es presentado para que no existan estafas ni mucho menos confusiones. Analiza realmente si vale la pena endeudarte sea cual sea el crédito.