Consideraciones antes de solicitar un préstamo urgente

Dinero rápido, sencillo y con pocas trabas: así echan el anzuelo las compañías que ofertan préstamos urgentes en nuestro país. Préstamos de sumas pequeñas (unos 500 euros de media) que se conceden en unos minutos tras una ágil tramitación vía online  o telefónica. Las trabas a la financiación que ponen hoy en día bancos y cajas han hecho que mucha gente recurra a sociedades de capital privado, con un crecimiento al alza en España desde hace unos cuantos años. Cuidado, no todo el monte es orégano: estamos ante un producto riesgoso que no siempre es la mejor solución a nuestros problemas financieros.

Préstamos urgentes: características

Sin garantías, por móvil o por Internet, al momento… estas suelen ser las condiciones estándar más típicas de un préstamo rápido. Estos créditos de cantidades reducidas suelen estar en torno a los 300 euros, aunque determinadas entidades pueden subir la suma a los 500 euros, con un límite para realizar el pago íntegro que puede ir desde solo un día hasta los 25-50 días.

Cabe destacar que se contratan y escogen por vía telemática y, al no ser necesario enviar documentos justificativos, su aprobación o denegación no suele demorar en exceso. Las entidades que conceden préstamos rápidos no suelen ser muy estrictas a la hora de pedir condiciones para otorgarlos, lo que se traduce en que la mayor parte de los solicitantes consiguen hacerse con su crédito.

Requisitos para solicitar un préstamo urgente

  • Tener más de 21.
  • Ser titular de una cuenta de ahorro/corriente y de una tarjeta de débito vinculada.
  • No estar en ASNEF, ni RAI, ni similares.
  • No son necesarios recibos.
  • No se requieren garantías a modo de aval.
  • No se requiere estar asalariado.
  • Pueden obtenerse en condiciones graves (por ejemplo, estar parado).
  • Ciertas entidades demandan que el solicitante sea titular de una línea móvil.

En la segunda parte, abordaremos el funcionamiento de las entidades que conceden estos créditos. Por lo general, son empresas serias, aunque hay que tener cuidado con algunas que aplican condiciones leoninas a sus préstamos. Afortunadamente, existen una serie de instrumentos para proteger al solicitante.

Tenga en cuenta los siguientes aspectos antes de proceder a solicitar uno de estos préstamos urgentes. ¡No se lleve sorpresas desagradables!

a) Las compañías que ofertan estos préstamos rápidos (Qué bueno. Préstamo 10, Via SMS, etc.) son empresas de capital privado (no bancos ni cajas). Por consiguiente, no tienen que someterse al control ni de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) ni del BdE (Banco de España). Ahora bien, este tipo de empresas están registradas y reguladas por ley (Registro Mercantil).

ATENCIÓN: Estas sociedades constituidas con capital privado no son financieras tipo Cofidis o Cetelem (empresas de crédito rápido), sino que son compañías de capital privado. A pesar de que sus créditos están también orientados a resolver coyunturas que requieran dinero rápido, hay que tener en cuenta siempre que tanto a nivel de cuotas, intereses y plazos están más en sintonía con los típicos créditos personales que dan las entidades bancarias de toda la vida.

Asimismo, no es lo mismo un microcrédito que un préstamo urgente. Los microcréditos son créditos pequeños con intereses reducidos (inferiores a lo de los créditos de consumo, con cuotas y carencias que permiten devolver el dinero de manera asequible).

Este tipo de opción financiera la otorgan las cajas con fines de emancipación social (proyectos de emprendimiento para gente sin recursos, etc.). Tenga siempre en cuenta las diferencias para no llevarse ningún chasco.

b) Los intereses de los préstamos urgentes suelen ser bastante altos. No olvide que estas empresas pueden llegar a cobrarle un 40-45 % sobre la cuantía demandada (aunque normalmente la horquilla se sitúa entre el 20-25 %). Los préstamos urgentes tienen los intereses más elevados del mercado, superando el estándar 10 % de las entidades bancarias y incluso mayores que las tarjetas de crédito (entre el 6 y el 12 %).

c) No descuide los plazos para devolver estos préstamos rápidos: con plazos tan breves como 50 días como tope, hay que saber a ciencia cierta que se podrá afrontar el dinero debido en el plazo acordado, aunque sea tan breve.

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d) Si se llega al impago, estará en serios apuros: las penalizaciones por demora en los pagos se sitúa en torno al 20-25 %, lo que puede hacer que la deuda crezca exponencialmente sin límite. Recuerde asimismo que, en caso de impago, pasará a figurar en RAI, ASNEF, o similares (en caso de no estar ya inscrito). Esos son, más o menos, los riesgos de los préstamos urgentes. Por todo ello, se recomienda que solo se recurra a estos créditos en momentos muy concretos de falta de efectivo, siempre y cuando se esté seguro de poder afrontar la suma pedida con las condiciones pactadas.

¿Cuál es la regulación vigente que afecta a las compañías de préstamos urgentes en España y fuera de España?

En nuestro país, los contratos de préstamos urgentes funcionan según lo estipulado por la Ley 22/2007 del 11 de julio, que aborda la oferta a distancia de servicios económicos destinados al consumidor. En esta normativa se recoge dentro del sistema jurídico español la Directiva 2002/65/CE del Parlamento Europeo, que tiene como fin proteger al cliente final, haciendo hincapié en la naturaleza de los servicios económicos.

Por tanto, se fija un régimen estricto relativo a los datos que deben tener los clientes antes de firmar los contratos. Así, deberán conocer y aceptar los términos de estos antes de cualquier firma. La información deberá aparecer facilitada por escrito, de manera accesible.

Respecto a las limitaciones referentes a los intereses vigentes, en nuestro país está vigente la Ley Azcárate de 1908 sobre usura. Según esta ley, cualquier acuerdo de préstamo que tenga un interés significativamente superior al normal (leonino) será considerado inválido.

Otro factor a la hora de anular el contrato es el hecho de que el cliente hubiera aceptado el préstamo urgente en una situación de agobio extremo. Eso sí, esta ley no fija ningún tipo de interés concreto, sino que se basa en consideraciones sobre qué es un interés usurero. En función de esto, la justicia española estima que los interés del 25-45 % son usureros, ahora bien, hay que analizar caso por caso.

¿Qué ocurre en el extranjero?

  1. En Inglaterra no hay limitaciones respecto a los intereses que aplican, pero las compañías que ofrecen estos préstamos rápidos tienen por ley que declarar el interés vigente.
  2. En EE.UU., los préstamos urgentes no son legales en todos los estados: en 13 están prohibidos. Cuando no hay prohibiciones estipuladas, se aplican las leyes antiusura.
  3. En Canadá, el límite de interés anual se sitúa en el 55 %.
  4. En Australia, el límite de interés se sitúa en el 50 %.

Recuerde, ante cualquier duda legal: ¡acuda a un abogado!